Municipios deben ser los entes rigurosos



OTAVALO.- Una de las graves preocupaciones que salen a relucir ampliamente, luego del terremoto del pasado 16 de abril y que afectó a varias poblaciones de la Costa ecuatoriana, tiene relación con la vulnerabilidad de las construcciones frente a las amenazas permanentes y que son generadas por el comportamiento de la naturaleza.


En términos de construcción, seguimiento, fiscalización, control y sanción en caso de no aplicación de la norma, son los municipios y sus dependencias técnicas los que tienen que ser más rigurosos.

LA NORMA
EL NORTE, consultó al expresidente del Colegio de Ingenieros Civiles de Imbabura, Washington Arias, quien tiene una especialidad en estructuras y ratificó que en manos de los municipio está la gran responsabilidad para evitar catástrofes como las que estamos evidenciando.
Arias, hizo referencia a la Norma vigente, indicando que antes se utilizaba el Código Ecuatoriano de la Construcción del año 2000, pero ya en el año 2015 se empezó a utilizar el nuevo Código en el que participaron instituciones como el MIDUVI, Cámara de la Construcción de Quito, INMOBILIAR, Escuela Politécnica Nacional, Universidad San Francisco de Quito y profesionales independientes.
En cuanto al diseño citó tres objetivos: Frente a sismos pequeños y frecuentes, prevenir daños no estructurales por la economía de un edificio; frente a sismos moderados, prevenir daños estructurales y controlar daños no estructurales y, frente a terremotos, evitar el colapso y salvaguardar la vida de sus ocupantes.
Al ser preguntado cómo se consigue los objetivos del diseño, respondió que es importante que la estructura resista la fuerza sísmica o corte basal que está determinada en la Norma Ecuatoriana de la Construcción. Indicó que lo mejor sería construir columnas grandes y muros como se hace en Chile y Japón, “aunque eso no es práctico en el Ecuador, por el alto costo y el requerimiento arquitectónico, pero en cambio sí se puede hacer una estructura con columnas moderadas para que no se absorba energía sísmica, pero sí la disipe.
Señaló que se busca la ductibilidad de las estructuras porque así se disipará la energía sísmica.

MÁS EXIGENCIAS
Expresó que la Norma Ecuatoriana de la Construcción considera varios parámetros para calcular la fuerza sísmica o corte basal, entre ellos la ubicación geográfica, la importancia de la estructura, tipo de suelo del terreno donde se construirá, tipo de material de la estructura y la simetría de la estructura en planta.
Según Washington Arias, la Norma Ecuatoriana de la Construcción es más exigente y genera fuerzas sísmicas del orden del 25% del peso de un edificio, mientras que el Código Ecuatoriano de la Construcción del año 2000 generaba fuerzas sísmicas del orden del 12% del peso.
Arias, dijo que no se está ejerciendo la autoridad para hacer cumplir las especificaciones, “los municipios deben tomar con responsabilidad este asunto. Si una edificación fue aprobada en primera instancia para dos pisos, no puede ser que construyan dos pisos más, eso es un atentado a la seguridad y la vida”, señaló Arias.

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