El cóndor "Felipe", atendido en el Hospital Docente de Especialidades Veterinarias USFQ, lleva un rastreador satelital.

Felipe, el Cóndor juvenil rescatado en el cantón Quijos, fue liberado en el Santuario de Cóndores de Antisanilla. El ave fue atendido en el Hospital Docente de Especialidades Veterinarias de la Universidad San Francisco de Quito USFQ.


El Santuario de cóndores de Antisanilla fue seleccionado para la liberación por diversas razones: el lugar está equidistante al Peñón del Isco y al Peñón del Cóndor, dos lugares claves donde anidan y duermen. Los expertos señalan que los cóndores tienen memoria, y están muy seguros que “Felipe” nació y vivió su primer año en esa área. Así, reconocerá el territorio y se reinsertará con facilidad en su hábitat natural.



La liberación de “Felipe” se llevó a cabo el martes 23 de julio, y tiene un significado especial. Es el primer ejemplar en la historia de Ecuador que lleva un rastreador satelital insertado en su muslo. También posee un pequeño microchip y unas bandas alares con el número "1" impreso, para poder ser observado a simple vista. Permitirá estudiar sus hábitos para una mejor conservación del cóndor.



La experiencia de hallazgo, recuperación y ahora liberación de Felipe, ha sido aprovechada por el Ministerio del Ambiente de Ecuador (MAE) y el Grupo Nacional de Trabajo de Cóndor Andino (GNTCA) -del cual forma parte la USFQ- como una oportunidad para obtener el máximo de información sobre la especie. Previa su liberación, a este ejemplar macho juvenil se la ha implantado un microchip subcutáneo (su tamaño es similar al de un grano de arroz) que permita su identificación y se le han colocado sendas bandas alares y un rastreador satelital.


Las dos bandas alares son de color negro y llevan impreso en blanco el número 1. Estas marcas pueden ser observadas y leídas a simple vista tanto si el ave está posada y con las alas plegadas o si se la mira en vuelo. Las bandas alares permitirán en sucesivos monitoreos identificar certeramente la presencia de Felipe.


El rastreador satelital ha sido colocado en la parte media superior del ala derecha; se trata de un aparato de color amarillo verdoso, de 50 gramos de peso (6 cm largo x 5 cm ancho), con antena de 17 cm de largo (para la recepción de señal satelital) y con panel solar de 3cm2 para el suministro de energía. El GNTCA explica que el rastreador satelital recopilará información espacial (posiciones geográficas) de los movimientos de “Felipe” e indicará los lugares donde duerme, donde busca su alimento, y donde encuentra carroña.


Como el cóndor es un animal social, de comportamiento gregario, las ubicaciones geográficas de “Felipe” guiarán al posible descubrimiento de otros dormideros y sitios de anidación aún desconocidos en el país. Con esta información se podrá identificar los sitios más importantes para la conservación del cóndor e implementar medidas de manejo. Por su funcionamiento en base a señales satelitales, el alcance del rastreador es global, lo que significa que se puede detectar la presencia de “Felipe” en cualquier parte en donde se encuentre, incluso se podrá saber si realiza desplazamientos largos a países vecinos. Esta herramienta permitirá analizar la amplitud de los espacios vitales que los cóndores utilizan.


Adicionalmente, este dispositivo incorpora un sensor de mortalidad para ubicar al espécimen y determinar a tiempo la causa de la muerte.


El rastreador satelital para marcar al primer Cóndor Andino liberado en Ecuador, ha llegado al país gracias a una donación del Peregrine Fund (Fondo Peregrino), una ONG internacional dedicada a la conservación de aves rapaces a nivel mundial.

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