Una vida en el derecho: Javier Jaramillo, el mejor graduado y representante que puso voz a la promoción 2010 de la USFQ

El derecho es una tradición familiar para él. Javier Jaramillo, estudiande de Jurisprudencia, fue el mejor graduado de la última graduación de la Universidad San Francisco de Quito. Concilia su carrera con la pasión por el fútbol y la música.



Artículo de Ana Belén Veintimilla

Todavía no sé si aterrizo como abogado”, asegura, entre risas, Javier Jaramillo. Es el mejor egresado de la promoción 2010. Nunca dudó que esa sería su carrera. A la larga, la jurisprudencia es parte de su familia, sus tíos ejercen y fueron una influencia en él. Desde pequeño sabía lo que quería hacer. “Eres tan peleón, que de ley tienes que hacerte abogado”, lo sentenciaba su madre. “Ahora no me veo haciendo otra cosa que no sea eso”, confiesa Javier.

Formación
Reconoce que su primer año de carrera fue emocionante, “pero los mejores años fueron 4to y 5to año, ya todo fluía porque las bases ya estaban sentadas”.

Terminó su carrera un semestre antes de lo que indica la malla de Derecho debido a su dedicación y tenacidad. En su vida universitaria se integró a varios proyectos que lo llevaron a representar a la USFQ fuera del país, como el programa de “Inglés legal” en la American University, diferentes ediciones del Concurso de Derecho en Colombia, el National Model United Nations y aún le queda un viaje más con el equipo de la Universidad, el Concurso de Arbitraje Comercial, en Viena.

El Modelo de las Naciones Unidas de la Universidad fue un descubrimiento para Javier, quien pensaba que sería aburrido. “Pero me enamoré del proyecto”, cuenta. Se quedó tan ligado al proyecto que colaboraba enseñando a los nuevos delegados los procedimientos, incluso cuando ya no formaba parte de los modelos. Poder participar en estos modelos le ayudó a comprender más la filosofía de Artes Liberales de la USFQ. Siente que ahí ha aprendido a “tener esa inteligencia social para poder comunicarte con personas de otras carreras que piensan completamente distinto a ti”.

Además de estar ligado a todos estos proyectos universitarios, le parece importante la vida extra académica. Por ello, juega fútbol casi tres veces por semana y tiene una pasión no tan escondida. “Siempre me ha gustado cantar con mi hermano”, cuenta. Juntos tocan vallenatos, baladas y canciones tropi -pop en un bar. Está convencido de que “la vida del abogado sería lo más aburrido, si no hubiera muchas otras cosas qué hacer”.

Los honores
Salir como mejor egresado de su promoción fue una gran sorpresa; sin embargo, lo que fue un reto para él fue el discurso para la ceremonia de graduación. “Me pareció más difícil que la tesis”, ríe, “porque este no es un foro para agradecer algo mío, estaba frente a toda la clase del 2010 y creo que el discurso tenía que ser algo que de cierta manera les conecte a todos ellos y en lo que ellos se sientan ejemplificados”.

El proceso para escribir el discurso lo mantuvo ocupado por dos días, pero al releerlo, un día antes de la ceremonia de graduación, lo borró completamente y escribió uno nuevo en 15 minutos, con el que se sintió mucho más cómodo. Más que mejor egresado, se reconoció en el discurso como el representante que ponía voz a la promoción 2010.

Tras obtener el título regresó a trabajar en la firma donde sus tíos son socios. Javier había dejado ese trabajo para realizar su tesis, pero quedaron proyectos pendientes que decidió retomar. Ahora, “estoy comenzando a ver lo difícil que es dejar de ser un estudiante, de cierta manera tienes que empezar a tomar decisiones, tienes que arriesgar el hecho de que puedes estar equivocado”, comenta.

A pesar de los riesgos, disfruta de su trabajo, pero no quiere acomodarse tan rápido. “Creo que la vida es demasiado corta para solo meterte en un proyecto y no seguir viendo más cosas”, explica. Entre ellas mantiene la opción de continuar en lo académico. “Es importante nunca dejar de estudiar, seguir desarrollándote en la parte académica, porque las tendencias van cambiando y si te quedas en lo que comenzaste puedes llegar a tener algo de pragmatismo en la carrera”, reconoce. “No quiero volverme adicto al trabajo, pero me veo 100% en el ejercicio profesional”.

Este artículo fue publicado en el Periódico Aula Magna de la USFQ de Marzo 2011.

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