Ensayo sobre la equivocación

Artículo de opínión publicado por Miguel Molina Díaz, estudiante USFQ  (miguelmolinad@gmail.com), en el periódico Aula Magna de la USFQ.

Lo afirmo con toda certeza: ¡la equivocación es un derecho humano! A lo largo de nuestras vidas nos hemos venido acostumbrando a oír que equivocarnos es inevitable, casi imprescindible; y, de hecho, lo es. Por lo general, nos consolamos diciéndonos entre todos, repetidas veces, que de los errores se aprende o, como decía Heath Ledger en su fenomenal interpretación del Joker: “Lo que no te mata te hace fuerte”. Evidentemente, no pretendo justificar los abominables errores que la civilización humana ha cometido y repetido a lo largo de la historia; jamás habrá justificación (excusa) para el Holocausto, las inquisiciones, el sometimiento a las mujeres, el asesinato de Salvador Allende, u otros atroces errores que hemos protagonizado.


Sin embargo, no concibo que los humanos perdamos nuestro Derecho a Equivocarnos. Estamos condenados, por nuestra naturaleza, a cometer errores a lo largo de nuestra vida, pero vamos creciendo en la marcha. Si nos quitan la posibilidad personal de cometer errores, no podremos aprender nada. Nunca me gustaron los juegos de azar, pero no puedo entender qué trascendencia puede tener combatir la ludopatía desde el Estado. ¿Por qué pretenden que el Estado, cual santo cura, nos diga lo que está bien o mal?

Siempre fui un implacable antitaurino, escribí y protesté durante años en contra de las corridas de toros, pero resulta tan ofensivo que los que planearon la consulta subestimen tanto nuestra inteligencia y capacidad de discernir, nuestra convicción profunda por proteger a los animales. No son ecologistas, menos aún de izquierda, sólo pretenden capturarnos a quienes protegemos a los animales para votar SI en todas las preguntas, sobre todo en las de reestructuración –secuestro– de la Función Judicial.

Ahora quieren regular los contenidos de la programación para evitar los mensajes de violencia sexual o discriminatoria. Suena bien su moral. Sobre todo cuando nadie regula (reglamenta) con norma jurídica alguna –y está relativamente bien que así sea– la violencia del Presidente de todos los sábados en su cadena. ¡Él sí tiene derecho a equivocarse! Es innegable que la televisión ecuatoriana tiene una programación detestable pero, por más errados y equivocados que estemos cuando decidimos verla, el Estado no tiene por qué impedírnoslo. ¡No cubran con moralidad su intención de controlar los medios, por favor!

Lo confieso: no me gusta la moralidad. Quiero equivocarme viendo la programación que me dé la gana sin que un Ayatola Jomenei me condene por eso, menos aún con normas. No quiero un Estado que defienda la moral, que determine lo que es bueno o malo, que piense por mí. Tal vez, si los egipcios tuvieran elecciones democráticas, se equivocarían eligiendo a sus líderes y las protestas en contra de Mubarak habrían sido un error. ¡No importa! Es preferible equivocarse. Debemos defender nuestro derecho a equivocarnos porque pronto la extraña moralidad de quienes dirigen el Estado nos enceguecerá con sus pretextos, con su moral embaucadora. Creo que el país debe recuperar la visión, el pensamiento, porque con esta consulta, citando a Saramago, “creo que estamos ciegos, ciegos que ven, ciegos que, viendo, no ven.”


Artículo de Opinión publicado en la Columna de "Editoriales" del Periódico Aula Magna de la Universidad San Francisco de Quito.

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2 comentarios

  1. Sin embargo yo sostengo que votar no a una pregunta que se apoya es una traición a la democracia, es una postura basada en una presunción y ahupada en pensar que de por sí se detendran las corridas de toros. Si es que esta reforma "secuestra" la ley por todos los medios a votar no.. gracias a Dios todavía hay la libertad de votar una pregunta a una valorando y decidiendo. Decir que "sólo pretenden capturarnos a quienes protegemos a los animales para votar SI en todas las preguntas" es un maquiavelismo que sugiere que los ecuatorianos no tenemos juicio alguno para leer cada pregunta y que la consulta fue ideada por el mismisimo Goebels. Debemos alejarnos de posiciones cercanas al tiempo de liberalismo y conservadorismo, de monarquía y de anarquía. Jamás debiles de vocación, jamás de medias tintas al denunciar la injusticia pero eso si a vivir dentro de la democracia (en la medida que la tenemos) en que vivimos a protegerla, a hacerla funcionar.
    Por último ensayo sobre la equivocación es un excelente título :)

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  2. Estimada Karla
    Te agradezco mucho el comentario, todas tus reflexiones son válidas para legitimar tu posición antitaurina, la misma que celebro. El maquiavelismo no es nuestro, es del gobierno y las preguntas no hiso el Ministro Goebels, sino el Secretario Jurídico Alexis Mera.
    Por otro lado estoy de acuerdo contigo, creo que los ecuatorianos si tenemos juicio para participar de consultas populares en democracia.
    Reitero mis agradecimientos.
    Saludos,
    Miguel M

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